sábado, 11 de septiembre de 2010

Con sólo sentir

Si existe la avidez pausada, ha de ser al recorrerte capa a capa. Seda que acaricia primero la mirada, al ritmo penetrante de un aroma discreto que emerge de tu centro y envuelve, sin saberlo, la consciencia, y la baña del delirio colorido que en su pureza mezcla tu legítima esencia.

Prodigio que secuestra los sentidos hasta hacerlos amables inquilinos. Quedarse a vivir un entretanto y otro en ti, en la ingravidez del tiempo que tu belleza, toda, incita y reaviva, y se apropia, involuntaria, de la propia voluntad, y se abandona al arrullo dulce que tus latidos pronuncian en nombre de mi nombre.

Amarte, como si en ello fuera la vida, como si la vida fuera en ello, implícita y serena, con todos los sentidos consentidos y entregados a esta dulce invasión que no es condena.




(... por Deaire ...)

6 comentarios:

  1. Un maravilloso texto, Deaire, repleto de sentimiento y evocador de matices trascendentes, más allá del pensamiento fugaz y meramente descriptivo. Nada hay más difícil que poner en palabras un sentimiento y, hacerlo, desde la superficie hasta su capa más profunda. Horadas con tus letras en el concepto y lo desmenuzas convirtiéndolo en un alud de emociones complementarias y sucesivas, con imágenes plenas de significado “Prodigio que secuestra los sentidos hasta hacerlos amables inquilinos” y que resumen el todo de la emoción desde una perspectiva de voluntariedad absoluta de sentir y de darse a ese sentimiento “entregados a esta dulce invasión que no es condena”.

    Aun en su brevedad, el texto va cobrando un significado acumulativo, siempre referido a una misma sensación y, sin embargo, trasmites al lector el camino que va desde esa primera “avidez pausada” a un sentimiento de plenitud, como si fueran las letras producto de toda una larga explicación sobre como ha de vivirse el amor y con ello la propia vida.

    Son, sin duda, líneas de verso extendidas sobre párrafo, con frases ricas en plasticidad y sentimiento.

    Te superas día a día y la verdad es que se hacen esperar tus textos, pero tienes el don de atraer hacia tus letras y de querer repetir su lectura varias veces. Me ha resultado magnífica la lectura. Te felicito y agradezco que quieras compartir tus letras, además desde esa humildad que te caracteriza.


    Un beso, Deaire.

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  2. AMOR, CON EL PODER TERRIBLE DE UNA ROSA...(GIMFERRER) ¡HE ESTADO AGUARDANDO TU REGRESO, MI QUERIDA Y ENIGMÁTICA COMPAÑERA DE LETRAS! HOY QUEDO FELIZ....

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  3. Si algún día me dijera que eligiera una declaración de amor, sin dudarlo escogería esta. Hacía tiempo (tanto que no lo recuerdo) que no leía un texto sobre el amor con tanta elegancia y al mismo tiempo con esa pasión contenida que no es por ello menos pasión, ese abandono que es ser más uno mismo que si uno se refugiara en su propia fortaleza.

    un beso,

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  4. Cuánto agradezco tus siempre amables palabras, Vagamente. Es la lectura lo que da sentido a la escritura, y la tuya siempre es analítica y profunda, sin dejar un detalle al azar y enriqueciéndola con los sabrosos matices que regalas en cada comentario.

    "Nada hay más difícil que poner en palabras un sentimiento"... Es cierto; quien lo intenta siempre queda insatisfecho, por cuanto cree que las palabras no le hacen justicia al sentimiento. Quedan tantas cosas sin decir, tantas por transmitir en toda su intensidad, que a menudo se siente que estorban, porque nunca llegarán al verbo, ni hay verbo que defina en toda su amplitud el significado de ese sentimiento que nos rebosa y rebasa a nosotros mismos. ¿Cuantas palabras, cuántas líneas harían falta, cuánto tiempo para vivirlo, cuánto espacio ocuparía,...? Son preguntas sin respuesta, misterios que, con la edad de la Humanidad, aún no se han resuelto... Y creo que debe ser así, para que siga siendo lo que es. De ahí que necesitemos que esa avidez sea pausada, para poder abandonarnos a la invasión y, a la vez, participar en ella con los cinco sentidos; y si más hubiere, más emplear. Y así es como sentimos que se quedan cortas las palabras y que no nos queda otra que sentirnos humildes :-)

    Siempre un placer tenerte cerca y mucho que agradecerte tus visitas. Son un regalo.

    Un beso, Vagamente

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  5. Manuel, algo parecido a una rosa, sí... Sólo es cuestión de saber prender el tallo, para esquivar las espinas y poder recrearse en el resto.

    Aquí me tienes otra vez, sin saber con qué frecuencia, ni cuánto tiempo entre un intervalo y otro. Movilidad, lo llaman :-)

    Muchas gracias por venir y por esa alegría compartida.

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  6. ¡Gracias por tus palabras, Violette!! Aunque me abrumas un poco... y tengo que disentir en algo: yo he leído auténticas maravillas recientemente y noto que mis palabras se quedan cortas. No puedo sentirme más que aprendiz :-)

    Un beso.

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