lunes, 11 de octubre de 2010

Pensar, sentir

_ ¿Cómo explicar el recorrido exacto del sentir, si lo vivo invadida y fui rendida a él, un segundo tras otro, imperceptiblemente, hasta anegar el infinito abismo que habita el universo, y hacerte así más cerca?

_ Hay trampas que el amor ejerce para poder dominar tiempo y espacio.

_ ¿Y es primero el recuerdo o el sentimiento mismo, que persiste y me vive, día y noche, y te trae hacia mí ocupando memoria y sangre, y piel, y aire, como motivo único?

_ Hay trampas que el amor ejerce para adueñarse también de los sentidos.

_ ¿Y dime, dónde y cuándo se produjo el prodigio de ser uno en el otro, aún sin saberlo, y en qué feliz momento cruzamos la frontera, para pasar del asombro a la certeza?

_ No lo recuerdo, amor, no lo recuerdo. Quizá es que no existía la otra orilla. Quizá no sea que el amor nos hace trampas, sino extraños convenios con la vida.



(Foto de Deaire)


8 comentarios:

  1. Demasiadas preguntas que tal vez otra te pueda contestar... solo sé que razón/pensamiento y sentimientos están conectados, ahora bien un pensamiento genera un sentimiento o es a la inversa, un sentimiento produce y motiva un pensamiento? "El pensamiento produce el sentimiento del mismo modo a como lo produciría un acontecimiento externo. Pero no es el pensamiento el que necesita ser procesado sino el sentimiento, más aún, lo que se necesita liberar es la emoción, que surge a causa del sentimiento".


    Todos los días, / despierto/ o no despierto/ o me despiertan.
    Las gentes me dicen cosas / y yo digo algo.
    Me baño./ Me visto./ Como./Bebo./ Voy./ Vengo
    Y pienso en ti,/ y pienso en ti./ Y quisiera que estuvieras conmigo.

    Edith Vera

    Este poema lo refleja con claridad, será el sentimiento que se apodera de nuestro pensamiento?? (alguna risa...).

    Me gustaron tus preguntas que sí tienes respuestas para todas.

    saludos.

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  2. Mi querida Ye-yé,

    Somos dueños de nuestras trampas y de nuestros sueños. No nos engañan, no es el amor quien nos domina, somos nosotros los que cedemos (o no) a la trayectoria que marcan nuestros sentimientos.

    Fíjate el la "trayectoria de tu cielo". ¿No es la que en algún momento tú decidiste?

    Creo que a veces preferimos pensar (¿culpar?) al destino de lo que nos ocurre. Pero las decisiones... son fruto de la voluntad.

    Habrá quien pudiera decirme que algunas decisiones son fruto de las circunstancias. Pero sinceramente pienso que no es así. Incluso las más desfavorables las iniciamos nosotros en algú momento de la vida...

    Si hay que firmar convenios con la vida, seamos conscientes y asumamos los triunfos, los riesgos, las pérdidas.

    Besos preciosa. Me gusta pasear por aquí :)

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  3. Tienes razón, lemaki (¿Iemaki o Lemaki?), todo está conectado en nosotros: pensamientos, sentimientos, emociones, sensaciones,... Lo grandioso sería ser ecuánime, darle a cada una de esas facetas su importancia, sin restársela al resto. Yo sigo sin saber qué fue primero, si el huevo o la gallina; el caso es que haya "huevos y gallinas" ;-) Y ya si se llevan bien unos y otros... ¡Uf!

    A mí me gustan tus comentarios. Además siempre vienen acompañadas de regalo. Muchas gracias por tus palabras y los poemas que traes.

    Saludos

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  4. Mi querida Marion,

    La vida se desarrolla tomando decisiones, siempre. Aunque en ocasiones la decisión que tomemos sea la pasividad, o la permisión, la estamos decidiendo... y si no es así, mal asunto.

    El cielo no tiene rutas marcadas. La trayectoria es la que el ave decide, ya sea asentarse en unas tierras o migrar. De eso se trata, preciosa. Tal vez por eso te guste pasear por aquí y este cielo se alegre de verte.

    ¿Me invitas a tu trapecio? Pues voy :)

    Muchos besos

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  5. Profundo diálogo, complejo diálogo, quizá con uno mismo, quizá con alguien que casi es uno mismo. Difícil ya es llegar a la pregunta, aún más será responderla con acierto, pues el lenguaje estimula la razón y, sin embargo, no es la razón lo que se más ajusta a las emociones que acaban por invadirnos de esa forma que reflejas en tu texto. Si tuviera que ponerle otro título a tu texto lo llamaría plenitud. En él, das una visión absoluta de ese estado emocional y afectivo que es el equivalente a tener la constancia de estar completamente vivo. La invasión de un sentimiento hasta llenar todo vacío existencial y su persistencia más allá de toda razón y pensamiento. No, no creo que el amor haga trampas, ni que exista la posibilidad siquiera de convenirlo, probablemente es una cuestión que tiene que ver con lo insondable que es la profundidad donde se encuentra la semilla y que solo sea posible maravillarse por el resultado visible, palpable y comprensible.
    No puedo decirte otra cosa, es un diálogo pleno, por lo qué cuenta y por cómo lo cuenta. Un placer pasar por tu cielo.

    Un beso, Deaire.

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  6. cuando uno solo puede habla consigo mismo
    cuando el placer da paso al dolor, pues ya no hay mas cruces de caminos
    cuando queremos ser y no somos
    sintiendo algo parecido al vacio

    no lo sabemos, pero estamos siendo
    juan ramon lo supo
    casi al final de sus poemas
    "...las olas de la mar, de la mar"

    un beso grande y nada oscuro

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  7. ¡Bingo!! Podría ser un diálogo para con uno mismo, o con alguien que razona y siente casi como uno mismo. Y a la vez, un diálogo entre emociones y razón, en el que se plantea "una cuestión que tiene que ver con lo insondable que es la profundidad donde se encuentra la semilla y que solo sea posible maravillarse por el resultado visible, palpable y comprensible."

    A las preguntas llegan quienes han sentido esa “plenitud emocional y afectiva”; las respuestas casi obedecen, en un principio, a la conciencia colectiva, siendo como parece por todos admitido, esa eterna rivalidad entre razón y emoción. Pero al final del diálogo, la razón “desiste”, “se olvida” de sí misma y duda de las razones que sólo con la razón quiere explicar. Llega a admitir la posibilidad de convenir (con-venir) con la emoción, para avenirse a la vida. Y no, el amor no se puede convenir (ni es convenio, ni trueque, ni apaño; no hay trampas, si es amor) Es la razón, la que se aviene a la emoción, en este caso.

    La foto que acompaña el texto, contiene semillas y ramas, hojas y flores; causas y efectos, un todo conviviendo en armonía; “el resultado visible, palpable y comprensible." La plenitud. El prodigio que algunas veces, ocurre.

    Gracias por tu apreciable y apreciada lectura, y tus atinadas palabras. El placer es tenerte aquí.

    Un beso, Vagamente.

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  8. Cuando uno habla consigo mismo y se convence, sabe que es. El dolor nubla la razón, a veces hasta el punto de no ver los cruces de caminos; a veces para, viéndolos, evitarlos. ¡Pero yo no hablaba de eso, mi capitán!!

    Da igual, me alegra mucho verte aquí. He buscado la poesía de Jiménez y no la he encontrado, pero tengo tus palabras, que son hermosas.

    Un beso grande, grande y clarito, clarito ;-)

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