domingo, 22 de mayo de 2011

"Delayed" - Escala a otros destinos: Boötes* (Vaga_Mente)



“¿Cuál es el tiempo justo? ¿Cuándo se ha de llegar? ¿Acaso cuando nos esperan? ¿Acaso cuando no? ¿Qué es lo que hace que la vida sea un trayecto de verdaderas estaciones? ¿La espera? ¿La sorpresa? “ (Vaga_Mente)
Cuántas veces me habré planteado, si no estas mismas preguntas, otras de similar naturaleza. Surgían en alguna circunstancia siempre acompañada de la sensación de llegar a destiempo, independientemente de si lo hacía antes o después de lo que vendría a considerarse el “momento oportuno“. Claro que lo oportuno está ligado a un factor, directamente emparentado con la fortuna, con el que poco podemos pactar: la suerte. Y quizá porque no me parece justa -casi nunca-, no creo demasiado en ella. Siempre he preferido asirme a otros puntos que estuvieran regidos de manera menos caprichosa que el azar: la atención llena de intención -y viceversa-, la mirada que disecciona, analiza y sintetiza de nuevo, el sentido del buen gusto, la elegancia natural,… todas esas cualidades que en su suma determinan aquello conocido como "saber hacer" y que despiertan grandes dosis de admiración en mí.

Dicen que la admiración es “requisito indispensable para disfrutar de las manifestaciones de la creación” y yo  me siento muy afortunada al poder disfrutar admirando. De manera que, a pesar de no creer demasiado en ella, a menudo me acompaña (¡y cómo!) esa dama tan caprichosa llamada Fortuna. Reconozco como una de mis grandes suertes  la de poder contar con la hermosa amistad y el apoyo incondicional de Vaga_Mente (Boötes)  quien quiso prolongar el boceto “Delayed", publicado en este blog, el 29 de enero de 2011 -aunque fue escrito, y también publicado en otra página, con anterioridad-.

Sólo nos queda ver, para demostrar mi buena estrella y comprobar de paso algunos de los motivos de la admiración que siento por su autor, este precioso relato que Boötes (Vaga_Mente) quiso regalarme.

[*Ah!... Boötes es la estrella más brillante de una constelación, así que abrochen bien sus cinturones; éste es un vuelo de altura]
Y ahora sí, sin más interrupciones, ni retrasos, esta tripulación les desea feliz viaje:




(Foto cedida por VagaMente.
Gracias por todo...)

4 comentarios:

  1. Complicado es llegar a tiempo, sobre todo cuando el tiempo es tan variable y la oportunidad tan volátil que un simple segundo puede cambiar toda una vida. Pero lo que cuenta o lo que hay que valorar es la predisposición con la que se vive y con la que se espera. No es que sea definitiva, pero es importante, para asumir los triunfos y también para compensar las decepciones. Y el azar, ay, el azar, que complicado es fiar la suerte de una vida al azar, pero mira que es incertidumbre lo que nos rodea, por todas partes y a todas horas. ¿Será o no será? Es una pregunta que es aplicable a todo lo que nos ocurre, se espera el éxito y se intuye el fracaso, pero aún así, nada es seguro. Cuando todo parece que no es como debía, puede cambiar y lo que es perfecto y parece inalterable un día se nos muestra confuso y diferente.

    He de agradecerte que me hayas dejado revolver en tu relato y más aún haber podido publicarlo. Sabes de mi admiración por tu escritura y ha sido un placer poder escribir un pedacito distinto dentro del mismo escenario que tu creaste. Gracias por tu comprensión y tu disposición Deaire. Espero que repitamos en el futuro o incluso que te animes y continúes esa historia. Prometo no destrozarla del todo. ;-).

    Muchos besos y un fuerte y agradecido abrazo, Deaire.

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  2. Te lo dije en LDA, pero quiero decirlo aquí también, ya que no hay pudor de repetirse cuando se está tan convencido de lo que se dice: siento que ese texto tuyo ha embellecido aquella escena que escribí, sin duda.

    Aquel escenario ya estaba, Vagamente, resulta ser universal. Yo sólo recogí algunos pensamientos que bien pudieran haberse producido en cualquier otro sitio, cualquier otra circunstancia. Pero es cierto, puede dar para mucho este texto, ya lo hablamos alguna vez. Lo bueno es que ahora ya no es teoría prendida sobre la nada, sino todo un imaginario, casi palpable, que se ha desplegado ante nosotros, repleto de ideas… y situaciones, fotogramas, pensamientos, que no sólo sobrevuelan mi cabeza. Voy visualizando y encajando lo que ya está escrito, lo que ahora no es más que un apunte y lo que queda por escribir.

    Soy yo quien te agradece que te hayas fijado en ese texto y hayas querido continuarlo desde otra esquinita del mismo escenario. No sólo lo has enriquecido con tu valiosa aportación, sino que has conseguido contagiarme de entusiasmo. Sabes que me encanta trabajar contigo, así que adelante. Esperemos no destrozarla ;-)

    Muchos besos y un fuerte e igualmente agradecido abrazo, Vagamente.

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  3. Y a la idea trazada con maestría y brevedad del relato corto que nos dejó Deaire, se le une una voz que desdobla el tema. Vagamente como siempre me deja el sabor del relato largo, así como si de un asomarse a la novela se refiere. Acaba en su ir a venir de los chinos a la terminal, y de la terminal a los chinos (tienen que ser chinos porque son los que tienen dinero ahora), trazándonos el esbozo de dos personajes. La primera persona, que lucha entre su deber y sus sueños. Consigue ese personaje inventariar una pasión en cada detalle de la espera ajena, e iluminar su aparentemente anodina existencia, paso a paso sin prisa, de trabajos y chinos a una presencia que se destaca de la multitud. Al final nos remata, como un prestidigitador experto en alas de una nota lapidaria. Bravo, estupenda polifonía a dos voces. Mago

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  4. Coincide mi opinión con la tuya, querido Mago. Vagamente tiene, entre otras, esa habilidad al escribir: De un solo trazo, nos señala el camino de una historia que se alarga más allá del horizonte, un relato largo, una novela. Y como apuntas, muestra también una extraordinaria destreza para desentrañar la naturaleza humana. Extrae, de una simple escena, todo un inventario de pasiones, aun apareciendo, el personaje, como simple espectador, mientras expone sus pensamientos, como extendiendo sobre una mesa ese encuentro consigo mismo y el reflejo de un espejo, que pudiera ser cualquiera. Para mí, una maravilla de escrito, como muchos otros suyos.
    Es un bonito ejercicio éste de componer un texto a cuatro manos (y dos cabezas!!) Qué te voy a decir ¿verdad? Tú y yo también hemos disfrutado, cuando ha sido posible, jugando a eso de “tú la llevas”, mientras confeccionábamos historias, llevados de la mano de doña Fantasía. Pero la vida manda y no siempre es posible dedicarse a uno mismo, ni a estos pequeños grandes placeres. Para cuando esa posibilidad retorne, ya sabes dónde me tienes.
    Un gran abrazo, Mago. Que tus proyectos sigan adelante con la buena fortuna de tu lado y mil gracias por venir desde tan lejos.

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