martes, 1 de enero de 2013

A (Happy) New Soul


[...]

¿Recuerdas cuando, siendo muy niño, el mundo te parecía más grande y luminoso, y el tiempo se dilataba a tu antojo? Entonces no sabías qué rostro tenías. A tus ojos les bastaba con beberse el Universo.

Los días de tormenta, salías al balcón para que las tibias gotas de lluvia pudieran tocarte. Luego mirabas el cielo, dejando que la explosión del trueno te envolviera y elevara hasta el punto exacto donde el relámpago había roto, y una energía sin nombre te unía al alma del temporal. 

Todo ello, en medio de una calma y una paz que te pertenecían. Era tu manera de mezclarte con la vida [...]



Feliz 2013


4 comentarios:

  1. Recuerdo la calle de albero rojo. Llovía a mares y yo en medio de la calle mirando un cielo gris que rozaba las chimeneas y los rayos convertían a las nubes en humanas rebosantes de nervios blancos.

    Feliz Año Nuevo. De todo corazón.

    Un beso enorme

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, tantas anécdotas me vienen a la cabeza... Una:

      Sierra de Gredos. Un grupo de aficionados a la montaña atraviesa un camino en medio de una niebla, tan tremendamente espesa, que tenían que ir hablando y muy juntos para no perderse unos de otros. El que hace de guía, en estos casos siempre se cansa más, porque es terrible llegar a destino cuando no se ve ni torta. Esta vez, curiosamente, me tocó a mí. Y hete aquí un cabezón que si no era de un Miura, era el toro de Osborne que se salío de la carretera. ¿Dónde? Justo delante de mí, a la altura del pecho.

      Por suerte, el toro se quedó más alucinado que yo (la sorpresa era mutua, pero a mí no me había visto pastar por aquellos lares; jugaba con ventaja) Estoy tardando en contarte esto mucho más de lo que tardé en reaccionar, claro. Pensé: Si hace dos pasos no lo veía, ni el a mí... "¡Todo el mundo 5 pasos atrás, rápido!!"

      Por suerte todos me hicieron caso, en medio de aquel desconcierto "¿Pero qué pasa?" Ni que decir tengo que los últimos de la fila nunca creyeron que aquel toro existiera... y juro que no toqué las pastillas de la abuela.

      Feliz año nuevo, de corazón, claro! Me alegra mucho verte por aquí. Otro beso enorme para ti.

      Eliminar
  2. Como si fueran octavillas al aire, tan ligeras, tan insumisas y volátiles, por encima de torres, más allá de árboles, como sencillas hojas que caracolean, mientras nadie las lee, mientras las letras son apenas leves borrones coloridos, mientras su significado importa mucho menos que su jolgorio y su baile irrepetible. La niñez lo deja todo hecho confeti.

    No se pierde del todo, ni la risa, ni la indeterminación, ni la exageración, ni la lluvia que moja en hueso, ni la mezcla en que nos convierte la vida, por suerte, por suerte.

    Como siempre una maravilla, tus letras y tu música, Deaire, todo un placer, leerte y leerte.

    Besos mil y requetefeliz año nuevo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Me encanta!!! "La niñez lo deja todo hecho confeti"... Y no vamos a dejar que nadie lo barra ¿verdad? ;-)

      Ese “jolgorio de insumisas octavillas caracoleando el aire, en un baile irrepetible” que de forma tan grácil has dibujado frente a mis ojos, lo guardo como un regalo (de reyes**)

      Y yo te traigo (desde oriente*) un pequeño fragmento, un poco antiguo, también algo juguetón. Seguro que te suena…

      “Suelen estar por todas partes y en cualquier momento, en continua y sinuosa algarabía.
      En su oscilante orden (bosque-huerto-terreno pantanoso) aparecen ante mí con tendencia a encaramarse entre mis dedos y mis ojos.
      A veces me equivoco al invocarlas y acaban descorriendo una cortina, que yo no recordaba que estuviera ahí. O ponen un objeto, donde no había nada, y resulta ser un reloj robado en un anticuario de Madrid, a esas horas en las que el sol y el calor aprietan, y amordazan los ojos mudos del dueño, ya vejete, que dormita.
      Tienen por costumbre proponerme, no un juego, sino mil, cuando a su antojo asoman y me cambian las cosas de sitio, y se esconden después.
      Letras, letras… Pequeños duendes que todo lo alteran a su paso, con la indolencia de quien presiente que esta vida es una y en ella se halla todo.“

      El placer es mío al recibirte, siempre. Y visitarte… qué te voy a decir!!

      ¡¡Requetefelicísimo año nuevo, Vagamente!!! Mil besos y mucho confeti ;-)

      Eliminar